Diabetes y enfermedad cardiovascular: prevención con cirugía bariátrica.

La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es una enfermedad silente, ya que sus manifestaciones clínicas y complicaciones no aparecen inmediatamente y las personas pueden pasar años sin ser diagnosticadas.

En el 2017 se estimó que 425 millones de adultos en el mundo tenían DM2, y que para el 2045 este número ascendería a 629 millones. La DM2 es la segunda causa de muerte en el Ecuador, y el número de pacientes con esta enfermedad sigue en aumento debido a factores como el sedentarismo y la mala alimentación (consumo excesivo de arroz, grasas, pan y gaseosas), los cuales favorecen a tener factores de riesgo como el sobrepeso y la obesidad desde edades tempranas.

La enfermedad cardiovascular es un término utilizado para referirse a entidades que afectan el corazón y los vasos sanguíneos. Cuando están afectados los vasos sanguíneos, se pueden comprometer órganos como el cerebro (enfermedad cerebrovascular), los riñones, el corazón, entre otros. Las enfermedades cardiovasculares más frecuentes son la enfermedad coronaria y la enfermedad cerebrovascular.

La enfermedad coronaria está asociada a la arterosclerosis (acumulación de sustancias grasas en las paredes de las arterias), y se manifiesta a través de la angina de pecho o el infarto de miocardio. Por otra parte, la enfermedad cerebrovascular se evidencia en forma de ataques agudos como en los accidentes cerebrovasculares, que pueden darse por obstrucción o sangrado de una arteria.

Los factores de riesgo asociados a la enfermedad cardiovascular están directamente relacionados con el exceso de peso: niveles elevados de colesterol y triglicéridos; hipertensión arterial; sedentarismo, entre otros. Es por esto, que el tratamiento clave para esta enfermedad, es el control óptimo del peso.

La cirugía bariátrica (CB) es la mejor alternativa de tratamiento para la pérdida de peso, ya que ésta logra ser significativa y persiste a lo largo del tiempo. En estudios que han seguido pacientes durante 20 años, ha quedado demostrado que los pacientes sometidos a CB presentan un mejor control de las enfermedades asociadas a la obesidad (DM2, hipertensión arterial y dislipidemias) y una reducción de la mortalidad comparado con pacientes que no han sido operados.

Además, en ensayos clínicos controlados se ha evidenciado que el tratamiento quirúrgico de pacientes con DM2 permite un mejor control de la glucosa en sangre, y de los factores de riesgo cardiovascular, menor uso (o incluso suspensión) de medicamentos.